MENSAJE DEL PRESIDENTE:
Estimado(a) Médico:
Estamos viviendo unos tiempos en que lo que hace
apenas dos años era una innovación
sin precedentes, hoy resulta ser solamente, la
base para el desarrollo de lo que hoy se convierte
en otra innovación sin precedentes. Este
ritmo de vida tan cambiante, podría representar
una oportunidad que no podemos dejar pasar desapercibida,
pero a su vez, representa también un reto
ineludible para cada uno de los que habitamos
este mundo de hoy. En otras palabras, podemos
asumir dos actitudes diferentes; o lo enfrentamos
hábilmente utilizando nuestra inteligencia
y nos acoplamos a este acelerado ritmo y lo transfiguramos
en una magnífica oportunidad, o nos escondemos
de él, teniendo la certeza que cuando nos
encuentre es bien probable que nos arrolle, sin
ni tan siquiera habernos percatados de que nos
había encontrado.
Este ritmo de vida tan acelerado ya se ha hecho
sentir en todas las clases profesionales del país.
La clase médica en Puerto Rico sin embargo,
es uno de los gremios más afectados con
esta situación, y veamos.
Para comenzar, sabemos que hoy se gradúan
más médicos que hace veinte años.
En aquel entonces, los planes médicos gozaban
de una bonanza económica, que les permitía
no ser tan exigentes con los médicos como
lo son hoy. Por otro lado, los pacientes de hoy
cuentan con un mayor grado de escolaridad, lo
que permite un intercambio de ideas mayor entre
médico y paciente, alargando así
el tiempo de la consulta. No obstante todo esto,
llega a Puerto Rico el concepto de Cuidado Dirigido,
que exige ahora la atención del médico
a complicados y agobiantes asuntos financieros
que antes no necesitaba atender.
Si se nos reduce la razón
de pacientes por médico, los planes médicos
pagan menos cada vez y los pacientes y los sistemas
de Cuidado Dirigido exigen más tiempo del
médico, entonces es fácil comprender
la preocupación que ronda los consultorios
de medicina en Puerto Rico. Luego de analizar
todo esto, resulta evidente concluir, que el médico
necesita una o varias herramientas que le permitan
cumplir con las exigencias de nuestros tiempos.
Sin duda, hay que aprovechar al máximo
los recursos que nos brinda la tecnología.
Cuando fundé junto a mi
esposa esta compañía en 1989, lo
hice con el propósito principal de darle
a la clase médica, una herramienta que
les ayudara a capear los azotes de los tiempos
que se avecindaban. Un producto que pusiera los
poderes de la tecnología al alcance de
los consultorios médicos.
Hoy día, tengo la dicha
de contar con un equipo de trabajo por demás
talentoso que comparte decisivamente los objetivos
de nuestra compañía. También
he sido dichoso de disponer como consultores para
el desarrollo de este producto, con médicos
de renombre, que tienen la experiencia y la sabiduría
necesarias para realizar un trabajo espectacular
y útil.Nuestro producto VisualMASS®,
aumenta la eficiencia en los procesos de documentación
clínica de tal manera que la facturación
puede por fin ser cónsona con el tipo de
evaluación que realmente se le proporcionó
al paciente. Para cumplir con toda la documentación
exigida por los planes médicos, sin contar
con VisualMASS® como herramienta, es normal
que se facture al plan médico a niveles
de facturación bajos que no guardan relación
con la evaluación que se le realiza al
paciente.
El concepto de récord
electrónico del paciente ahora es posible
gracias a este producto tan innovador. El récord
electrónico pone a disposición del
médico toda la información que éste
necesita para una evaluación más
certera y precisa. Como la documentación
es más eficiente, el médico puede
ahora discutir mejor con el paciente su condición
sin preocuparse de prolongar la estadía
de este último en el consultorio.
VisualMASS® además
de que incrementa la facturación a los
planes médicos, reduce en más de
un 75% el costo de facturación con el que
tiene que cargar actualmente el consultorio médico.
Esto último es posible, puesto que este
sistema se basa en un ciclo (Ciclo VMASS®)
del cual la factura surge casi espontáneamente.
Cabe señalar que en VisualMASS® se
realiza la facturación y reconciliación
electrónica bajo los estándares
de la Ley HIPAA. Esta ley tiene su origen en 1996
y tiene como propósito establecer pautas
legales en cuánto al uso confidencial de
la información médica del paciente,
el mecanismo de seguridad y la unificación
de códigos y procedimientos.
Les invito a que vean en esta
promoción todos los beneficios y bondades
que este sistema puede poner a su disposición.
Gracias adelantadas;
Luis E. Figueroa
Presidente